viernes, 16 de febrero de 2018

CARTA DE CUARESMA 2018 DEL SR. OBISPO DE HUELVA: AMARÁS A DIOS Y AMARÁS AL PRÓJIMO


Queridos hermanos y hermanas:
Dios es amor y amarle a Él y amar al hermano, inseparablemente, es el signo de una vida cristiana auténtica. Cada Cuaresma, la Iglesia nos invita a renovar y revitalizar este amor que está permanentemente expuesto a enfriarse. Así nos lo ha recordado el Papa Francisco, en su mensaje para esta Cuaresma, al ponernos en guardia frente a los falsos profetas que nos invitan a una vida fácil y nos seducen con falsas promesas de una vida egoísta que “enfrían nuestro amor”.
En esta sencilla carta, al inicio de este tiempo de conversión, os exhorto a preguntaros en serio cómo está nuestro amor a Dios, a volver a Él y, alimentados por su Palabra y la celebración de los sacramentos, reavivar vuestro corazón. Así se encenderá de nuevo, como experimentaron los discípulos de Emaús (Cf. Lc 24, 13-25).
El amor a Dios y al prójimo ha de actualizarse y vivirse en cada momento de la historia para traducirlo en acciones concretas y adecuadas, de manera que no amemos de palabra sino con obras y verdad (Cf. I Jn 3, 18). Amar es tomarse en serio al otro en este doble sentido: tomarse en serio las cosas de Dios y tomarse en serio la situación del hermano. Amar significa preguntarse qué espera el otro de mí. Deseo centrarme en esta breve carta en el amor y servicio a los más necesitados que se encuentran entre nosotros.
Cada uno personalmente, de hecho, ayudamos y acompañamos a muchas personas. Esto no puede faltar en la vida cristiana. Pero hay otro modo, complementario y necesario, de ayudar de forma comunitaria y organizada. Porque hay situaciones y necesidades que sólo podremos afrontar debidamente uniendo nuestros esfuerzos. Esta forma de acercarnos a los demás expresa la solicitud de la madre Iglesia por sus hijos más débiles. Este servicio de la Iglesia a los últimos, organizado y comunitario, lo llevamos a cabo por medio de Cáritas.
¿Qué es Cáritas? Es la mano generosa de la Iglesia que sirve a los últimos de la sociedad. En su nivel parroquial, diocesano, nacional e internacional, desea acercarse a los más vulnerables; reconociendo la dignidad de toda persona humana y procurando su promoción y desarrollo integral.
Nuestra Diócesis de Huelva está atenta a las situaciones que demandan de todos nosotros una mayor atención. Además de las personas sin hogar, hay entre nosotros un gran número de inmigrantes que vive en situaciones indignas de cualquier ser humano. Pero, además, dentro de ellos, hay un grupo que sufre a causa de la enfermedad o el accidente. Se convierten así en los últimos de los últimos.
Los cristianos no podemos ser indiferentes ante estas situaciones. El Papa Francisco, en su mensaje cuaresmal de este año, recuerda unas palabras del Papa Pío XII, y nos dice que: “cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos. Y si él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, él, que no se deja ganar por nadie en generosidad?”.
El tiempo de cuaresma es tiempo de oración, ayuno y limosna: tiempo de saber renunciar a nuestros caprichos, para poder compartir con más generosidad.
Nuestras Cáritas están necesitadas de recursos para prestar mejor ayuda. Algunas instituciones están retirando su ayuda a Cáritas y esto requiere que nosotros aumentemos nuestros recursos propios para seguir acompañando a los más necesitados.
¿Qué podemos hacer?
Tomemos en serio lo que venimos haciendo:
– La colecta del primer domingo de mes.
– El Gesto de Cuaresma.
– La renovación de nuestros equipos de Cáritas, con más voluntarios.
– La información de lo que la Diócesis está haciendo y la formación para realizar una Caridad más promocional.
– La reflexión sobre lo que cada uno, o cada familia, puede compartir.
Queridos hermanos y hermanas, no olvidemos que el Señor nos preguntará al final de nuestros días: ¿Qué has hecho por mí en el hermano? Quiera Dios que nuestra respuesta sea: ten piedad de mí, he intentado amarte con todo mi corazón, sirviendo y ayudando a mis hermanos.
Con todo afecto os bendigo.
José Vilaplana Blasco
Obispo de Huelva


(Publicado el 14 febrero, 2018 por Prensa)


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JOLABE

lunes, 12 de febrero de 2018

14 DE FEBRERO DE 2018 - MIÉRCOLES DE CENIZA


Una práctica que hunde sus raíces en la Biblia y que se desarrolló en la Edad Media. Con la imposición de las cenizas, se inicia la Cuaresma, una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.
El miércoles de Ceniza se halla estrechamente unido con la idea de la penitencia,  que ya se expresaba entre los hebreos cubriéndose la cabeza de ceniza y vistiéndose de aquel áspero paño llamado cilicio. El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "metanoeiete", es decir "Convertíos". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.
La sugestiva ceremonia de la ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.
Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

La Tradición
En la Iglesia primitiva, variaba la duración de la Cuaresma, pero eventualmente comenzaba seis semanas (42 días) antes de la Pascua. Esto sólo daba por resultado 36 días de ayuno (ya que se excluyen los domingos). En el siglo VII se agregaron cuatro días antes del primer domingo de Cuaresma estableciendo los cuarenta días de ayuno, para imitar el ayuno de Cristo en el desierto.
Era práctica común en Roma que los penitentes comenzaran su penitencia pública el primer día de Cuaresma. Ellos eran salpicados de cenizas, vestidos en sayal y obligados a mantenerse lejos hasta que se reconciliaran con la Iglesia el Jueves Santo o el Jueves antes de la Pascua. Cuando estas prácticas cayeron en desuso (del siglo VIII al X), el inicio de la temporada penitencial de la Cuaresma fue simbolizada colocando ceniza en las cabezas de toda la congregación.

Hoy en día en la Iglesia, el Miércoles de Ceniza, el cristiano recibe una cruz en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos previo. Esta tradición de la Iglesia ha quedado como un simple servicio en algunas Iglesias protestantes como la anglicana y la luterana. La Iglesia Ortodoxa comienza la cuaresma desde el lunes anterior y no celebra el Miércoles de Ceniza.
Significado simbólico de la Ceniza
La ceniza, del latín "cinis", es producto de la combustión de algo por el fuego. Muy fácilmente adquirió un sentido simbólico de muerte, caducidad, y en sentido trasladado, de humildad y penitencia. En Jonás 3,6 sirve, por ejemplo, para describir la conversión de los habitantes de Nínive. Muchas veces se une al "polvo" de la tierra: "en verdad soy polvo y ceniza", dice Abraham en Gén. 18,27. El Miércoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma realizamos el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente (fruto de la cremación de las palmas del año pasado). Se hace como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversión, como inicio y puerta del ayuno cuaresmal y de la marcha de preparación a la Pascua. La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida pascual de Cristo.

Mientras el ministro impone la ceniza dice estas dos expresiones, alternativamente: "Arrepiéntete y cree en el Evangelio" (Cf Mc1,15) y "Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver" (Cf Gén 3,19): un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad, nuestra conversión y aceptación del Evangelio, o sea, la novedad de vida que Cristo cada año quiere comunicarnos en la Pascua.
NOTA: En nuestra Parroquia de San Juan Bautista de La Palma del Condado, la imposición de la ceniza se realizará el miércoles día 14 de Febrero con el siguiente horario:
·        5:30 h. de la tarde, niños y niñas de Catequesis.
·        7:30 h. de la tarde, imposición de la ceniza para todos los fieles en la Misa de tarde.


(Página consultada: Aciprensa, con nuestro agradecimiento).
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martes, 6 de febrero de 2018

LA VIRGEN DE FÁTIMA PEREGRINA HA VISITADO A LA PALMA DEL CONDADO


La Palma del Condado ha estado de enhorabuena. Durante diez días nos ha visitado la Virgen de Fátima Peregrina, que cuenta en nuestro pueblo con una gran devoción.

La imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima llegó el viernes 26 de Enero a La Palma y permaneció en la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista hasta el 4 de febrero de 2018, evento programado con motivo de la conmemoración del 250 aniversario de la construcción del citado templo tras el terremoto de Lisboa de 1755.

En todo este tiempo de estancia de la Virgen en La Palma se ha organizado una programación de actos y cultos muy intensa de manos de la Asociación Palmerina de la Virgen de Fátima y la propia Parroquia.


La Virgen llegó el pasado viernes, 26 de enero, a las cinco de la tarde. Fue recibida a la entrada del pueblo, a la altura de la Casa de Hermandad de la Virgen del Valle. En su recorrido hasta la Iglesia Parroquial visitó la Iglesia del Salvador (Salesianos), el Convento de la Hermanas Carmelitas, el Ayuntamiento de La Palma donde fue recibida por el alcalde y corporación, y llegó a la Iglesia Parroquial donde a continuación se celebró la Santa Misa. Unas horas después, a las nueve de la noche, la Virgen presidió el Rosario de antorchas por las calles de nuestro pueblo.

Durante su estancia la Virgen ha efectuado otras salidas desde la Parroquia. Así el sábado, 27 de enero, visitó las capillas de las Cruces de Mayo. El lunes, 29, procesionó al convento de las Hermanas de la Cruz. Y el 31 de enero, visitó al geriátrico La Viña y el Centro Jacaranda. Los niños/as de los diferentes centros de enseñanza de esta localidad han girado visita a la Parroquia para rezar ante la Sra. de Fátima.
Hasta el 4 de febrero se han venido celebrando diariamente el rezo del Ángelus, Santos Rosarios y Misas. También se han llevado a cabo la celebración de las siguientes catequesis: “María imagen de la Iglesia” por D. José Arturo Domínguez; “María y el Santo Rosario síntesis del Evangelio” por D. Diego Capado, “La verdadera devoción a la Virgen” por D. Daniel Varela y “María y la Eucaristía” por D. Cristóbal Robledo.

Se puso fin al programa de su estancia en La Palma con la celebración de la Solemne Función de Consagración al Sagrado Corazón de María, del día 3 de febrero, con la presencia del Sr. Obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco y la actuación de la capilla musical a cargo de la Coral Polifónica Municipal de La Palma del Condado.

Cuánta ternura, bondad y amor  ha derramado en nuestros corazones y qué felicidad  nos ha hecho sentir la Virgen de Fátima Peregrina en estos 10 días en los que visitó nuestro pueblo. La Tradición cristiana ha tenido siempre claro que la hermosura procedente del mismo Dios se llamaba María. María Santísima de Fátima nos indica el camino de crecimiento en la fe: el camino es Cristo Jesús. Es un camino empinado, estrecho y fatigoso. Pero para quien sabe recorrerlo, haciendo del Evangelio la norma de la propia vida, es un camino que introduce en la alegría verdadera.

Que la experiencia de fe vivida a los pies de la Señora de Fátima permanezca impresa para siempre en nuestros corazones. ¡Que la Santísima Virgen nos acompañe siempre! Que María Santísima del Rosario de Fátima nos proteja, nos mire con ternura e interceda por nosotros y por nuestras familias. AMÉN.


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 JOLABE
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lunes, 22 de enero de 2018

LA PALMA DEL CONDADO SE PREPARA PARA LA LLEGADA DE LA VIRGEN PEREGRINA DE FÁTIMA


Este 2018 es un año importante para La Palma del Condado. Se cumplen 250 años de la reconstrucción de la Parroquia de San Juan Bautista, que sufrió graves daños en el terremoto de Lisboa de 1755. 

Este terremoto se consideró como el más destructivo que ha azotado a la Península hasta esa fecha. Se produjeron varios temblores a las 9h:50 min, 10h. y 12h. del día 1 de Noviembre de 1755, día de Todos los Santos. Este violento temblor tuvo su epicentro en la falla Azores-Gibraltar, a 37º N y 10º O. En el año 1768 se reconstruyó y se erigió nuestra Parroquia tal como hoy la conocemos.
Con motivo de esta efemérides, se ha organizado un amplio programa de actos y cultos. Uno de los más importantes es la venida de la Virgen de Fátima Peregrina, que llega a la localidad el próximo 26 de enero. La Virgen, que descansará en la parroquia todos los días que permanezca en La Palma, visitará a ancianos, protagonizará un Rosario de Antorchas y recorrerá las ermitas de las Cruces o de la patrona. 






La Virgen Peregrina abandonará La Palma el domingo 4 de febrero con una misa de despedida. Esto será el pistoletazo de salida de un año cargado de actividad en torno a la parroquia palmerina.
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NOTA: Pinchando en las fotos, éstas se agrandan. Una de las fotos lleva el Programa completo de Actos y Cultos de la visita de la Virgen de Fátima Peregrina a nuestra ciudad. En esa foto aparecen los diferentes itinerarios del Recibimiento, Rosario de Antorchas,  Procesiones y visitas a las diferentes Capillas.  


Sin duda, un honor para los palmerinos y, sobre todo, para la asociación de la Virgen de Fátima, que está pletórica con la visita. 
(Página consultada: huelvahoy.com, con nuestro agradecimiento). 


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JOLABE


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sábado, 20 de enero de 2018

20 DE ENERO, FESTIVIDAD DE SAN SEBASTIÁN MÁRTIR

Celebramos hoy la memoria de San Sebastián, mártir, oriundo de Milán, que, como narra San Ambrosio, se dirigió a Roma en tiempo de crueles persecuciones, sufriendo allí el martirio. En la ciudad a la que había llegado como huésped, obtuvo el don de la eterna inmortalidad. Fue enterrado un día como hoy en las catacumbas de Roma.

San Sebastián, hijo de familia militar y noble, era oriundo de Narbona, pero se había educado en Milán. Llegó a ser capitán de la primera corte de la guardia pretoriana. Era respetado por todos y apreciado por el emperador, que desconocía su condición de cristiano. Cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificios idolátricos. Además, como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de Cristo. 

Esta situación no podía durar mucho, y fue denunciado al emperador Maximino quien lo obligó a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo. El Santo escogió la milicia de Cristo. Desairado el Emperador, lo amenazó de muerte, pero San Sebastián, convertido en soldado de Cristo por la confirmación, se mantuvo firme en su fe. Enfurecido Maximino, lo condenó a morir asaeteado.

Los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de saetas, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos que estaban al acecho, se acercaron, y al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana, llamada Irene, que lo mantuvo escondido en su casa y le curó las heridas hasta que quedó restablecido. 
Sus amigos le aconsejaron que se ausentara de Roma, pero el Santo se negó rotundamente, pues su corazón ardoroso del amor de Cristo, impedía que él no continuase anunciando a su Señor. Se presentó con valentía ante el Emperador, desconcertado porque lo daba por muerto, y el Santo le reprochó con energía su conducta por perseguir a los cristianos. Maximino mandó que lo azotaran hasta morir, y los soldados cumplieron esta vez sin errores la misión y tiraron su cuerpo en un lodazal. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva su nombre.


El culto a San Sebastián es muy antiguo. Es invocado contra la peste y contra los enemigos de la religión, y además es llamado el Apolo cristiano ya que es uno de los Santos más reproducidos por el arte en general. 

Que San Sebastián nos conceda tener la valentía que él tuvo para anunciar a nuestro Señor Jesucristo a toda nuestra comunidad cristiana…



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JOLABE


martes, 9 de enero de 2018

ENCUENTRO DIOCESANO DE CATEQUISTAS 2018



D. Joaquín Sierra - Delegado Diocesano para la Catequesis -------------------->
La Delegación de Catequesis afronta la recta final de la preparación del Encuentro Diocesano de Catequistas, que tendrá lugar, D.m., el próximo 27 de enero en la Casa Colón bajo el  lema es: “Contagia la alegría de Jesús”. 

Desde que el pasado mes de septiembre se anunciara en la Asamblea Sacerdotal la fecha del Encuentro, los 
miembros de la Delegación han estado visitando los distintos arciprestazgos para motivar la participación en el mismo. Comenzaron acudiendo a las reuniones mensuales de los sacerdotes, para, junto a ellos, organizar diferentes encuentros arciprestales con los responsables de catequesis de las distintas parroquias y colegios católicos. Tras un breve momento de oración, los encuentros arciprestales han permitido presentar la estructura actual de la Delegación


La formación de los catequistas, la difusión de la catequesis a través de los nuevos canales de información (redes sociales, blog, página web, etc.), la coordinación y el trabajo con los padres, y la preocupación por aquellos catequizandos más necesitados de nuestra atención—la denominada catequesis especial— han sido algunas de las propuestas esbozadas. A continuación, se les presentó a los responsables de catequesis una encuesta que tendrán que trabajar en los próximos meses, y que pretende tomar el pulso a la catequesis en nuestra Diócesis. Finalmente, se concluyó con una breve exposición del contenido del Encuentro Diocesano, que contará con la presencia de Álvaro Ginel, director de la revista Catequistas, y recién nombrado presidente de la Asociación Española de Catequetas (AECA). 

Los encuentros arciprestales han servido para poner de manifiesto, una vez más, la necesidad que tienen nuestros catequistas de reunirse, de compartir experiencias, de expresar inquietudes, de animarse mutuamente en la realización una tarea no exenta de retos y dificultades. Asimismo, han representado una ocasión para estrechar lazos entre los miembros de la Delegación Diocesana y los responsables parroquiales de catequesis; abonando el terreno en el que puedan brotar, como antaño, las diferentes Coordinaras Arciprestales de Catequistas. 


Son numerosos los desafíos que tiene por delante la catequesis en nuestros días. Es cierto que los padres de nuestros niños, en general, están lejos de ser testigos fidedignos de la fe ante sus hijos. Sin embargo, siguen trayéndolos, mayoritariamente, a catequesis. Es más, en medio de una sociedad, donde la cultura de la increencia no deja de extender sus tentáculos, continuamos teniendo la gran oportunidad de contagiar la alegría de Jesús

Así pues, dada la complejidad de la sociedad en la que nos ha tocado vivir, no es momento para caminar solos. Antes bien, es hora de unir fuerzas, de compartir iniciativas y, ante todo, de dar el testimonio cristiano de la comunión en un mundo, tantas veces, dividido y fragmentado.
Servicio de Información Diocesana de Huelva: "El Señor está contigo". SIDH_345, p. 4. 

Pinchando sobre cada foto, se ven a tamaño aumentado...






NOTA: A todos los Catequistas se les enviará un WhatsApp informándoles detalladamente sobre la celebración de este Encuentro Diocesano y se les adjuntará la hoja de inscripción por si desean asistir personalmente. Tienen que comunicarlo previamente a sus Coordinadores de Catequesis.



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JOLABE





miércoles, 27 de diciembre de 2017

27 DE DICIEMBRE, FIESTA LITÚRGICA DE LA IGLESIA: SAN JUAN EVANGELISTA

Hoy, segundo día de la octava de Navidad, es el día en la que la Iglesia celebra la Fiesta de SAN JUAN Evangelista, a quien se distingue como "el discípulo amado de Jesús" y a quien a menudo le llaman "el divino" (es decir, el "Teólogo") sobre todo entre los griegos y en Inglaterra, era un judío de Galilea, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago el Mayor, con quien desempeñaba el oficio de pescador.
Junto con su hermano Santiago, se hallaba Juan remendando las redes a la orilla del lago de Galilea, cuando Jesús, que acababa de llamar a su servicio a Pedro y a Andrés, los llamó también a ellos para que fuesen sus Apóstoles. El propio Jesucristo les puso a Juan y a Santiago el sobrenombre de Boanerges, o sea "hijos del trueno" (Lucas 9, 54). Se dice que San Juan era el más joven de los doce Apóstoles y que sobrevivió a todos los demás. Es el único de los Apóstoles que no murió martirizado. 
San Juan de Rubens. Museo del Prado
En el Evangelio que escribió se refiere a sí mismo, como "el discípulo a quien Jesús amaba", y es evidente que era de los más íntimos de Jesús. El Señor quiso que estuviese, junto con Pedro y Santiago, en el momento de Su transfiguración, así como durante Su agonía en el Huerto de los Olivos. En muchas otras ocasiones, Jesús demostró a Juan su predilección o su afecto especial.
Juan fue el elegido para acompañar a Pedro a la ciudad a fin de preparar la cena de la última Pascua y, en el curso de aquella última cena, Juan reclinó su cabeza sobre el pecho de Jesús y fue a Juan a quien el Maestro indicó, no obstante que Pedro formuló la pregunta, el nombre del discípulo que habría de traicionarle. Juan fue el único de los Apóstoles que estuvo al pie de la cruz con la Virgen María y las otras piadosas mujeres y fue él quien recibió el sublime encargo de tomar bajo su cuidado a la Madre del Redentor. "Mujer, he ahí a tu hijo", murmuró Jesús a su Madre desde la cruz. "He ahí a tu madre", le dijo a Juan. Y desde aquel momento, el discípulo la tomó como suya. El Señor nos llamó a todos hermanos y nos encomendó el amoroso cuidado de Su propia Madre, pero entre todos los hijos adoptivos de la Virgen María, San Juan fue el primero. Tan sólo a él le fue dado el privilegio de llevar físicamente a María a su propia casa como una verdadera madre y honrarla, servirla y cuidarla en persona.

Cuando María Magdalena trajo la noticia de que el sepulcro de Cristo se hallaba abierto y vacío, Pedro y Juan acudieron inmediatamente y Juan, que era el más joven y el que corría más de prisa, llegó primero. Sin embargo, esperó a que llegase San Pedro y los dos juntos se acercaron al sepulcro y los dos "vieron y creyeron" que Jesús había resucitado.
Después, los Apóstoles fueron enviados a confirmar a los fieles que el diácono Felipe había convertido en Samaria. Cuando San Pablo fue a Jerusalén tras de su conversión se dirigió a aquellos que "parecían ser los pilares" de la Iglesia, es decir a Santiago, Pedro y Juan, quienes confirmaron su misión entre los gentiles y fue por entonces cuando San Juan asistió al primer Concilio de Apóstoles en Jerusalén. Tal vez concluido éste, San Juan partió de Palestina para viajar al Asia Menor.
San Ireneo, Padre de la Iglesia, quien fue discípulo de San Policarpo, quién a su vez fue discípulo de San Juan, es una segura fuente de información sobre el Apóstol.  San Ireneo afirma que este se estableció en Efeso después del martirio de San Pedro y San Pablo, pero es imposible determinar la época precisa. De acuerdo con la Tradición, durante el reinado de Domiciano, San Juan fue llevado a Roma, donde quedó milagrosamente frustrado un intento para quitarle la vida. La misma tradición afirma que posteriormente fue desterrado a la isla de Patmos, donde recibió las revelaciones celestiales que escribió en su libro del Apocalipsis. 

Después de la muerte de Domiciano, en el año 96, San Juan pudo regresar a Efeso, y es creencia general que fue entonces cuando escribió su Evangelio. Su Evangelio tiene un carácter enteramente distinto al de los otros tres y es una obra teológica tan sublime que, como dice Teodoreto, "está más allá del entendimiento humano el llegar a profundizarlo y comprenderlo enteramente".

La elevación de su espíritu y de su estilo y lenguaje, está debidamente representada por el águila que es el símbolo de San Juan el Evangelista. También escribió el Apóstol tres epístolas: a la primera se le llama Católica, ya que está dirigida a todos los otros cristianos, particularmente a los que él convirtió, a quienes insta a la pureza y santidad de vida y a la precaución contra las artimañas de los seductores. Las otras dos son breves y están dirigidas a determinadas personas: una probablemente a la Iglesia local, y la otra a un tal Gayo, un comedido instructor de cristianos. A lo largo de todos sus escritos, impera el mismo inimitable espíritu de caridad. No es éste el lugar para hacer referencias a las objeciones que se han hecho a la afirmación de que San Juan sea el autor del cuarto Evangelio.
Aquella caridad que inflamaba su alma, deseaba infundirla en los otros de una manera constante y afectuosa. Dice San Jerónimo en sus escritos que, cuando San Juan era ya muy anciano y estaba tan debilitado que no podía predicar al pueblo, se hacía llevar en una silla a las asambleas de los fieles de Efeso y siempre les decía estas mismas palabras: "Hijitos míos, amaos entre vosotros… "Alguna vez le preguntaron por qué repetía siempre la frase, respondió San Juan: "Porque ése es el mandamiento del Señor y si lo cumplís ya habréis hecho bastante".
San Juan murió pacíficamente en Efeso hacia el tercer año del reinado de Trajano, es decir hacia el año cien de la era cristiana, cuando tenía la edad de noventa y cuatro años, de acuerdo con San Epifanio. 

Según los datos que nos proporcionan San Gregorio de Nissa, el Breviarium sirio de principios del siglo quinto y el Calendario de Cartago, la práctica de celebrar la fiesta de San Juan el Evangelista inmediatamente después de la de San Esteban, es antiquísima. En el texto original del Hieronymianum, (alrededor del año 600 P.C.), la conmemoración parece haber sido anotada de esta manera: "La Asunción de San Juan el Evangelista en Efeso y la ordenación al episcopado de Santo Santiago, el hermano de Nuestro Señor y el primer judío que fue ordenado obispo de Jerusalén por los Apóstoles y que obtuvo la corona del martirio en el tiempo de la Pascua". Era de esperarse que en una nota como la anterior, se mencionaran juntos a Juan y a Santiago, los hijos de Zebedeo; sin embargo, es evidente que el Santiago a quien se hace referencia, es el otro, el hijo de Alfeo.
El "Acta Johannis", que ha llegado hasta nosotros en forma imperfecta y que ha sido condenada a causa de sus tendencias heréticas, por autoridades en la materia tan antiguas como Eusebio, Epifanio, Agustín y Toribio de Astorga, contribuyó grandemente a crear una leyenda. De estas fuentes o, en todo caso, del pseudo Abdías, procede la historia en base a la cual se representa con frecuencia a San Juan con un cáliz y una víbora. Se cuenta que Aristodemus, el sumo sacerdote de Diana en Efeso, lanzó un reto a San Juan para que bebiese de una copa que contenía un líquido envenenado. El Apóstol tomó el veneno sin sufrir daño alguno y, a raíz de aquel milagro, convirtió a muchos, incluso al sumo sacerdote. 

San Juan es sin duda un hombre de extraordinaria y al mismo tiempo de profundidad mística. Al amarlo tanto, Jesús nos enseña que esta combinación de virtudes debe ser el ideal del hombre, es decir el requisito para un hombre plenamente hombre.  Esto choca contra el modelo de hombre machista que es objeto de falsa adulación en la cultura, un hombre preso de sus instintos bajos. Por eso el arte tiende a representar a San Juan como una persona suave, y, a diferencia de los demás Apóstoles, sin barba.  Es necesario recuperar a San Juan como modelo: El hombre capaz de recostar su cabeza sobre el corazón de Jesús, y precisamente por eso ser valiente para estar al pie de la cruz como ningún otro.   Por algo Jesús le llamaba "hijo del trueno". Quizás antes para mal, pero una vez transformado en Cristo, para mayor gloria de Dios. 

Oración a San Juan Evangelista
Glorioso san Juan Evangelista, a vos acudimos,
llenos de confianza en vuestra intercesión.
Nos sentimos atraídos a vos con una especial devoción
y sabemos que nuestras súplicas serán
más agradables a Dios nuestro Señor, si vos,
que tan amado sois de Él, se las presentáis.
Vuestra caridad, reflejo admirable de la de Dios,
os inclina a socorrer toda miseria, a consolar toda pena
y a complacer todo deseo y necesidad,
si ello ha de ser provechoso para nuestra alma.
Mirad, pues,
nuestra necesidad de conocer al Maestro,
tú que estuviste cerca de Él.
Mira nuestros trabajos y necesidades,
nuestros buenos deseos,
y alcanzadnos que aseguremos cada día más
nuestro conocimiento del evangelio
del que tu fuiste un testigo privilegiado.


(Fuente consultada: Aci prensa, Agencia católica de Informaciones).

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